Programas culturales de reinserción social: El caso del Teatro Penitenciario en México

Por: Nicole Crowley Sabato
Estudiante de séptimo semestre de Licenciatura en Derechos Humanos y Gestión de Paz de la UCSJ
  1. Introducción

El sistema penitenciario mexicano ha enfrentado grandes desafíos en materia de derechos humanos como la sobrepoblación y violencia institucional. En estos espacios de encierro, la vida cotidiana suele estar marcada por la deshumanización, el aislamiento y la ausencia de oportunidades para el desarrollo personal.

Frente a ello, la reinserción social se ha convertido en un objetivo central de este sistema, aunque con frecuencia se limita a programas insuficientes o enfocados únicamente a la reinserción de la vida laboral. En este contexto, las iniciativas culturales han surgido como una alternativa eficaz para promover procesos de transformación individual y colectiva. Entre ellas, el teatro penitenciario se ha consolidado como una herramienta poderosa para la reconstrucción del tejido social y la dignificación de las personas privadas de la libertad (PPL).

Este ensayo explora el papel del teatro penitenciario como una forma de arte aplicada a la reinserción social. A través de un análisis de su evolución, su rol en la reinserción y experiencias concretas, se examina cómo el teatro permite resignificar la experiencia del encierro, fomentar la reflexión crítica y reconstruir la identidad de quienes participan en estos procesos creativos. Asimismo, se revisa el rol del Estado mexicano respecto a programas culturales enfocados a la reinserción social. 

  • Reinserción social 

La reinserción social es un proceso que consiste en re-ingresar a personas que estuvieron privadas de libertad a la sociedad o comunidad a la que pertenecen. Este proceso tiene algunos pilares como el respeto a los derechos humanos de las personas privadas de la libertad, la capacitación en el trabajo, el acceso a la educación, el acceso a servicios de salud y acceso a actividades deportivas. Esto bajo el motivo de que esta serie de premisas,  permite que las personas en esta situación de vulnerabilidad tengan un desarrollo tanto físico como psicológico adecuado, que posteriormente les permita ingresar nuevamente al tejido social[1].

En México, el derecho a la reinserción social, es considerado el fin del sistema penitenciario y se encuentra estipulado en el artículo 18° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Este concepto presenta un horizonte amplio para la reinserción, que incluye no solo el cumplimiento de la sanción, sino también la adquisición de herramientas materiales, formativas y sociales para la vida en libertad.

Sin embargo, la realidad de los centros penitenciarios en México, revela múltiples obstáculos[2]: sobrepoblación, condiciones de hacinamiento, deficiencias en la oferta educativa y laboral, estigmatización por parte de la sociedad, y programas de reinserción que muchas veces anuncian más de lo que efectivamente logran[3]. En este contexto, la reinserción no puede entenderse únicamente como un retorno al tejido social previo, sino como una deconstrucción personal y social que implica la transformación de vidas, la reparación de lazos y tejidos sociales, el fortalecimiento de la capacidad de agencia y la reconstrucción de identidad. Este enfoque más amplio abre la puerta para integrar medios innovadores y transversales, como la cultura y el arte, en las políticas de reinserción, ofreciendo nuevas posibilidades para las personas privadas de la libertad.

  • Reinserción social a través de proyectos culturales

La cultura y el arte tienen un papel estratégico en los procesos de reinserción social, dado que permiten a las personas privadas de la libertad reencontrarse con sus propias habilidades creativas, a conectar con nuevos sentidos, a expresar emociones y resignificar sus vivencias. Tal como señala un comunicado de la Secretaría de Cultura sobre teatro y reinserción social: 

El perfil de los integrantes era de procesados por delitos de homicidio, violación y secuestro, quienes inicialmente se mostraron reticentes a participar en lo que inicialmente era un curso del manejo de presencia-espacio con la voz, o lo que sería lo mismo la forma de expresar un discurso, el inicio de los juicios orales les motivó cierto interés, y sólo después de una serie de ejercicios se observó una redignificación en la personalidad de los reclusos[4].

En efecto, los proyectos culturales en los centros penitenciarios como la pintura, la música, el teatro, la escritura y las artes plásticas, fomentan valores como la disciplina, la creatividad, la cooperación, la empatía, la auto-expresión y la responsabilidad[5]. Asimismo, les permiten a PPL reconocerse como sujetos creativos, no únicamente como internos, lo cual humaniza a las personas dentro de los centros penitenciarios. Además, estos proyectos contribuyen a romper los estigmas sociales que rodean a las personas en reclusión, y promueven una visión más humana y compleja de quienes están privados de la libertad[6]

Desde la perspectiva del arte comunitario y las teorías de la educación popular, las actividades culturales permiten establecer vínculos simbólicos y materiales entre la prisión y la sociedad, fomenta la participación, abre canales de diálogo, y puede generar visibilidad y reconocimiento de las personas privadas de su libertad como actores sociales válidos. Así, los proyectos culturales se constituyen en herramientas de empoderamiento, transformación y reconstrucción social. De esta manera, también se genera aceptación por parte de la sociedad y se reducen los estigmas y prejuicios negativos en contra de las personas pertenecientes a estos proyectos culturales[7]

 

  1. Teatro penitenciario 

El teatro penitenciario es una manifestación del llamado “teatro aplicado”, corriente que utiliza el arte escénico en contextos sociales no convencionales, como hospitales, comunidades vulnerables y centros de reclusión[8].

Sus antecedentes se remontan a mediados del siglo XX, cuando pedagogos y artistas comenzaron a explorar el potencial transformador del teatro fuera del ámbito profesional. En América Latina, el brasileño Augusto Boal desarrolló en los años setenta el Teatro del Oprimido[9], una metodología participativa, inspirada en las pedagogías críticas de Paulo Freire, que buscaba empoderar a los sectores marginados mediante el juego escénico y la reflexión colectiva.

 

A nivel internacional, el teatro penitenciario ha tenido varias experiencias destacadas. En Chile, el “Teatro del Encierro” ha impulsado desde 2002, la expresión artística de personas privadas de la libertad, entendiendo el escenario como un espacio de libertad simbólica[10]. En Estados Unidos, el proyecto Shakespeare Behind Bars, fundado en 1995 por Curt Tofteland, utiliza el teatro clásico como herramienta de autoconocimiento y reconciliación[11]. En Italia, el director Fabio Cavalli creó en 2002, el Teatro en la Cárcel de Rebibbia, donde las obras interpretadas por reclusos se convirtieron en un fenómeno cultural y social; la película Cesare deve morire del 2012 documentó este proceso[12]

En todos estos casos, el teatro penitenciario ha buscado más que brindarles acceso a la cultura y el arte, al pretender restaurar la capacidad de imaginar, dialogar y crear. Los talleres teatrales dentro de prisión implican la construcción de confianza, la cooperación y la confrontación de emociones profundas.

El teatro en contextos, pese al  encierro y no cambiar las estructuras materiales del sistema penal, ayuda a transformar las estructuras psicosociales y relacionales de quienes lo habitan[13]. Así, el teatro penitenciario se presenta como una práctica de resistencia y humanización. Permite a las personas privadas de la libertad resignificar sus vivencias, asumir la responsabilidad de sus actos y recuperar la posibilidad de narrarse a sí mismas desde otro lugar. En este sentido, el teatro se convierte en una herramienta para acceder a procesos de justicia restaurativa, al presentar a las personas que han delinquido, un espacio de reflexión y autoconocimiento.

  1. Teatro penitenciario en México 

En México, el teatro penitenciario ha tenido un desarrollo notable en los últimos años, impulsado tanto por instituciones culturales como por organizaciones civiles.

 

Uno de los proyectos más reconocidos es la Compañía de Teatro Penitenciario de Santa Martha Acatitla, fundada en 2009 por la asociación Factor Arte y Cultura A.C., bajo la dirección de Itari Marta[14]. Este proyecto surgió como una iniciativa de formación artística integral para mujeres privadas de la libertad, con el objetivo de fomentar la reflexión, el trabajo en equipo y la expresión creativa. La mayoría de los proyectos teatrales se presentan en El 77 Centro Cultural Autogestivo, el cual está enfocado al desarrollo de proyectos de impacto social de la empresa Foro Shakespeare. En sí, este espacio es la sede externa de esta compañía de teatro penitenciario, que trabaja principalmente con personas privadas de la libertad que residen en la Penitenciaría Santa Martha Acatitla.

Las obras creadas por la compañía, muchas de ellas escritas e interpretadas por las propias internas, abordan temas como la libertad, la maternidad, el perdón y la violencia. Algunas producciones se presentan en espacios culturales fuera del penal, como el Teatro Julio Castillo o el Centro Cultural Helénico, lo que permite un encuentro directo entre el público y las intérpretes. Este diálogo permite romper los prejuicios sociales y estigmas y genera un impacto profundo en la percepción pública sobre las personas privadas de la libertad. El éxito de este proyecto ha inspirado la creación de otras iniciativas similares en reclusorios varoniles y centros de reinserción juvenil. De acuerdo con Itari Marta:

El arte sirve para recordarnos que somos capaces de generar belleza, que somos capaces de sentir, que somos capaces de emocionarnos y, sobre todo, que somos capaces de acompañarnos y de dialogar…Hacemos teatro no sólo para nosotras, sino para que la sociedad se vea reflejada, se identifique y promueva un cambio. La ficción sirve para generar conciencia[15].

A pesar de la aceptación social de este proyecto cultural, en 2025 la citada compañía de teatro sacó un comunicado en sus medios de comunicación oficiales en el que explicaba que la Subsecretaría del Sistema Penitenciario, ahora parte de la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana, ya no les permitía ingresar al Centro Penitenciario de Santa Martha Acatitla. De esa manera, por medio de ese comunicado, declararon que “Con este comunicado damos por concluida nuestra misión con dicho proyecto.[16]” De esta manera, explicaron que el proyecto seguiría existiendo dentro de ese centro de privación de la libertad, sin embargo, esta compañía ya no podría acompañar el proyecto desde afuera. Es decir, tendrá que ser un proyecto autogestivo donde las personas en internamiento tendrán que organizar los talleres y las puestas en escena dentro de la penitenciaría.

Este cambio representa una profunda regresión en el teatro penitenciario en México ya que priva a las personas que lo practican, de conectar con audiencias externas, por lo que no se genera el mismo impacto respecto al estigma social de las personas que han delinquido. 

 

  1. Conclusión 

La reinserción social, al ser considerada en la legislación mexicana como el fin del sistema penitenciario, debería incluir herramientas de reflexión e introspección como lo son las actividades artísticas y culturales. Aunado a esto, los derechos culturales, establecidos en distintos tratados internacionales como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, prevén el acceso a este tipo de actividades y programas. De esta manera, considero que se debería incluir como uno de los pilares de la reinserción social la cultura y el arte, para transmitir aprendizajes a través de la creatividad y la sensibilidad a las personas privadas de la libertad. 

 

Específicamente el teatro penitenciario es un proyecto que debería de ser impulsado en más centros de reclusión. Asimismo, considero que en México falta mucha atención a este tipo de proyectos, que si fueran prioritarios podrían generar un cambio real en la reincidencia delictiva en el país. También, considero que al privar a las personas privadas de la libertad de este tipo de proyectos, después de 16 años de operatividad constituye a una violación al  principio de progresividad y no regresión de los derechos humanos.

 

En México, hace falta implementar la perspectiva de derechos humanos en el sistema penitenciario, que aunque se plantea en la Constitución y en la Ley Nacional de Ejecución Penal, no se materializa en la realidad. Deberían de incluirse más herramientas artísticas que permitan a estas personas acceder a sus derechos culturales ya que además de cumplir con estándares internacionales, tendría un impacto directo en la construcción de paz y la no reincidencia delictiva. 

 

  1. Bibliografía: 

 https://pa.bibdigital.ucc.edu.ar/875/1/TM_Santi.pdf 

[1]  Luis Eduardo Ramírez Navarro, Axel Francisco Orozco Torres, “Reinserción social como finalidad del sistema penitenciario internacional y su influencia en México”, Marzo 2024, DOI: 10.32870/in.v11i26.7261. Recuperado de: https://internaciones.cucsh.udg.mx/index.php/inter/article/view/7261/6513#info  

[2] CNDH. “Situación de las Personas Privadas de la Libertad en Centros Penitenciarios en México” 2022 https://informe.cndh.org.mx/menu.aspx?id=60087.

[3]  Micaela Varela “La Sobrepoblación En Las Cárceles De México Se Duplica En Apenas Cinco Meses.” El País México, Mayo de 2025. https://elpais.com/mexico/2025-05-20/la-sobrepoblacion-en-las-carceles-de-mexico-se-duplica-en-apenas-cinco-meses.html.

[4] Secretaría de Cultura “El Teatro, Factor De Cambio Social,” Noviembre de 2012, https://www.cultura.gob.mx/noticias/teatro/24272-el-teatro-factor-de-cambio-social.html.

[5] Fundación Botín “La Importancia Del Arte Para Generar Desarrollo Social Y Riqueza.” Fundación Botín, Septiembre de 2023,

https://fundacionbotin.org/sala-de-prensa/importancia-arte-en-la-sociedad/.

[6] Gatopardo “El Teatro Como Herramienta De Reinserción Social | Gatopardo,” Mayo de 2018, https://www.gatopardo.com/articulos/el-teatro-como-herramienta-de-reinsercion-social.

[7]  Marco Antonio Salgado García “Educación, Capacitación Y Trabajo: La Cultura Como Elemento De Reinserción Social Y El Artículo 18 Constitucional – Sin Contraseñas,” n.d., https://revistadigital.univim.edu.mx/educacion-capacitacion-y-trabajo-la-cultura-como-elemento-de-reinsercion-social-y-el-articulo-18-constitucional/.

[8] Aula Teatral. “TEATRO APLICADO: UNA HERRAMIENTA MÁS EN EL AULA.” Aula Teatral, Agosto de 2023.

https://aulateatral.com/site/es/2023/08/14/teatro-aplicado-una-herramienta-mas-en-el-aula/.

[9] Tomás Motos, “EL TEATRO DEL OPRIMIDO DE AUGUSTO BOAL” Teatro del Oprimido, Máster en Teatro Aplicado, 2017, https://www.postgradoteatroeducacion.com/wp-content/uploads/2017/01/1Teatro_Oprimido_Master_TA_febrero_2017.pdf

[10] Juan Pablo Santi “Experiencias teatrales en instituciones carcelarias argentinas. Aportes para el impulso de políticas culturales”. Universidad católica de Córdova, Abril de 2015, https://pa.bibdigital.ucc.edu.ar/875/1/TM_Santi.pdf

 

[11] Samantha Adcock “The Shakespeare Behind Bars project, like much theatre within the criminal justice system, functions as an explorative rather than a regenerative process for the prisoners.”, 2010,  https://www.nottingham.ac.uk/english/documents/innervate/10-11/1011adcockshakespeare.pdf

[12] La Prensa. “Teatro En Una Cárcel Romana,” 2013, Recuperado de:  https://www.laprensa.com.ar/409560-Teatro-en-una-carcel-romana.note.aspx.

[13] Mateo Mansilla-Moya, “Teatro Penitenciario.” , Abogacía, Enero de 2023. https://www.revistaabogacia.com/teatro-penitenciario/.

[14] Animal Político. “Teatro Penitenciario, Una Oportunidad Para La Libertad,” September 3, 2023. https://www.youtube.com/watch?v=_6stT2f2e5A

 

[15]  Mateo Mansilla-Moya “Teatro Penitenciario.” Abogacía, Enero de 2023. https://www.revistaabogacia.com/teatro-penitenciario/.

[16] Foro Shakespeare “Sobre La Situación Actual Del Proyecto Compañía De Teatro Penitenciario, Atento Comunicado a Toda La Comunidad De Foro Shakespeare,” 7 de abril de 2025 https://foroshakespeare.com/comunicado-ctp/.

 

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